LA EVOLUCIÓN SOCIAL FLUYE

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Las adversidades nos proporcionan momentos de reflexión para sacar argumentos positivos de ellas y aprender para el futuro. Aprovechando la ola de frío que nos ha dejado en casa más tiempo de lo normal, me ha permitido leer la noticia de que una de cada cuatro familias se encuentra en el umbral de la pobreza. Esto quiere decir que muchos de nosotros, ya jubilados pero, a la vez, padres o/y abuelos, tengamos alguno de ellos que lo esté pasando mal.

¿Qué nos ha pasado? Hace tan solo cuatro años nos encontrábamos en pleno empleo, ¿se nos ha agotado la mina,  o es que no hemos sabido encontrar otras? No teníamos y no hemos elaborado un plan B como sería lógico en cualquier decisión o proyecto ¿es verdad que la culpa de lo que nos pasa la tienen otros y nosotros cada uno individualmente no tenemos ninguna responsabilidad?

Hemos oído tantas justificaciones como formas de pensar haya, nos despachamos a gusto con todo lo que se nos pone por delante para eludir cualquier responsabilidad. Han caído continentes, naciones, instituciones, asociaciones, políticos, ahorradores, capitalistas, consumidores y banqueros, pero nosotros no, cada uno nos salvamos de la quema como podemos.

Esta situación de adversidad nos debe hacer reflexionar y analizar a grandes rasgos la evolución social. Si nos damos cuenta y ojeamos la historia vemos que los periodos de cambio son cada vez más cortos. Tiempos en tiempos atrás eran siglos los que se necesitaban para evolucionar y que surgiera un cambio, y las maneras eran siempre las mismas: guerras disputas, traiciones… La última, en la que estamos, se produce con la I Revolución Industrial. La sociedad tiene mayor protagonismo pero avanza de la misma manera: guerras, violencia, destrucción entre quienes tienen algo que ganar y los pocos que tienen mucho que perder

Si bien las revoluciones industriales han fomentado una evolución industrial importante excepto en España donde siempre ha llegado con retraso, los sucesos violentos, como la guerras, destrucción, epidemias… han ralentizado el desarrollo de las personas en comparación con el gran salto de la industria.

A la II Revolución Industrial (fines del XIX principios del xx) le acompaña una revolución político-social, pero igualmente están presentes la “formas violentas” de evolución: las guerras son de mayor destrucción masiva y los cambios son de mayor calado en el ámbito social y político. El individuo participa más en la sociedad, pero aún está muy ensimismado en el territorio que le impide su formación y por tanto una evolución más rápida. Durante el siglo pasado (s. XX), se produce la llamada III Revolución Industrial y con ella un fenómeno social de gran trascendencia: la emigración campo-ciudad en busca de una mejora en sus vidas, pero en las concentraciones de las ciudades y en las fábricas se vuelven a reproducir los errores del pasado.

He resumido brevemente la evolución social en el marco de las revoluciones industriales, pero y en lo político ¿qué ha ocurrido? Los sistemas políticos actuales están en un constante balanceo , en vez de aunar para conseguir un compendio de liderazgo, cada idea o forma de gobernar quiere imponer a la sociedad su forma de pensar generando otra vez el mismo error: violencia, destrucción, etc. Se toman medidas discriminatorias a todo aquel que no está conforme con la establecida y se cometen las mismas aberraciones pero con mayor destrucción al emplear todo tipo de armas: sociales, mecánicas, llegando incluso a la destrucción de ciudades enteras donde se han aglomerado las personas en su intento evolutivo.

Mientras, la evolución social y el enriquecimiento humano, a través del conocimiento,  sigue su avance, lento pero seguro, capaz de encontrar el camino. Un camino hacia un  Humanismo Integral de la persona, de dentro hacia fuera y de la sociedad hacia dentro, y por extensión de lo social a lo político. Todo ello para conseguir una realización plena del ser humano en un respeto mutuo evolutivo mundial.

¿Y qué ocurren el mundo laboral? La falta de formación, de conocimientos, un sistema productivo que no da la satisfacción esperada,  uno inquietos inversores que quieren producir todo tipo de inventos para hacernos más placentera la vida y crear unas necesidades, no ven cumplidas sus expectativas. Se implantan sistemas de organización, entre ellos el taylorismo (inventado por Frederick W. Taylor), el cual todavía hoy perdura en nuestros días al considerarse científico y basado en:

  1. La formación y destreza del obrero con especialización hacia una tarea
  2. Reducción de los tiempos en planta
  3. Individualismo técnico
  4. Estudio de movimientos y tiempos: métodos de trabajo

A éste, le evolucionaron con el “fordismo” (producción en cadena que llevó a la práctica Henry Ford), sistema que tiene sus ventajas e inconvenientes dado su estado de jerarquía.

Por un lado se han conseguido grandes avances en productividad (conocimientos individualizados no compartidos) pero, por otro, la capacidad de pensar y compartir se ve reducida. Si bien sus métodos de trabajo se conseguían a través de los trabajadores mejorados, estos no podían valorar sus ideas pues el sistema de organización es tan rígido y vertical que los mandos intermedios y los llamados maestros acaparaban toda la información y no la dejaban fluir.

fluidez

Como vemos, en ambos potenciaban el individualismo, la competencia, hasta tal punto que los conocimientos adquiridos se acaparaban como una psicosis para no perder el puesto de trabajo. La información profesional pasaba a ser individual, restringida y hasta protegida. Las consecuencias a este proteccionismo fue una neutralización a la evolución.

Para mí esta actitud que no tiene que ver nada con lo productivo sino al contrario merma la productividad  y ha sido el mayor daño aportado a la sociedad y del cual nos va a costar grandes esfuerzos salir porque ha creado muchos paraísos  obsoletos donde quienes están no quieren abandonar.

¡Lector!, Tal vez dudes de mis reflexiones, pero son fruto de toda una vida laboral como técnico de organización. Mi experiencia me permitió el contacto con los trabajadores,  el apoyo de ellos para valorar dificultades, métodos organizativos o productivos. Todo ello, surgía del cambio de impresiones y de compartir la información, gracias a un gran esfuerzo de confianza y también, en algunos momentos,  de aplicar la “Zanahoria” (a alguien se le puede ocurrir que también el palo (yo no lo hice) utilizaba el diálogo) para compensar su aportación. Así, los mayores éxitos venían de la colaboración de todos los implicados, aportando opiniones y conocimientos, y actuando como notario. Este conocimiento compartido nos ha hecho ser PERSONAS, o eso quiero pensar. Reconocer  el valor de todos los seres humanos sin desestimar a nadie. Todos podemos ser líderes en el campo elegido si nos lo proponemos.

Llega ahora reflexionar sobre un tema importante: la crisis. Hay demasiadas definiciones sobre la crisis y no quiero entrar en controversia con ellas, pero sí es verdad que cada uno lo vemos desde el centro del universo donde nos encontramos. Para mí, la crisis es consecuencia de  un exceso de producto que no se vende en el mercado. Un mercado saturado sin consumidores con dinero. Una crisis de gran calado porque no es sectorial, es una crisis que afecta a muchos sectores productivos, y eso dificulta cómo atajarla. Si fuera sectorial y el resto de los sectores tuvieran demanda los puestos de trabajo se diluirían en otros sectores y arreglado el problema.

 “Como vamos a obtener resultados diferentes si hacemos las cosas de la misma manera” Albert Einstein

La libertad de mercado lleva implícito un aumento de la producción que no se corresponde con su consumo. Debemos ser más “creativos” en vez de reproducir modelos empresariales instaurados. Hay que “idear” productos que sirvan a la sociedad y la posibiliten ser estable frente a producciones desequilibradas que sólo han ocasionado: opulencias, soberbias, derroches, avaricias, lucros.

Un modelo actual donde una serie de inversores invierten en producir lo mismo, o con apenas variaciones, llenan el mercado, pero a la vez bajan precios y suben salarios, termina por agotarse, pues se vive bien durante el tiempo que los distribuidores llenan sus almacenes, pero llega el momento en que la saturación conduce al impago y a partir de ahí  la cadena comienza a tener dificultades, pero donde tomamos conciencia mientras haya crédito. Cuando explota la bomba, la expansión ha afectado a muchísimas personas implicadas en el negocio, que a su vez tampoco quieren reconocer su situación y ocurre lo mismo, así hasta que se genera la denominada CRISIS y sus efectos que todos estamos conociendo a nuestro alrededor: deudas impagables, parados que han disfrutado de un sueldo fuera de sus capacidades de mercado que ya no lo van encontrar en otros sectores.

Como el ave fénix, hay que tener mucha valentía para resurgir, ¿medidas? Una de ellas es la aceptación de salarios menores y  no caer en la tentación de disfrutar el paro mientras sea posible, y tomar conciencia que la solución del problema está dentro de cada uno de nosotros.

¿Y qué pueden nuestros empresarios-trabajadores “idear” para resurgir? Pensando en voz alta, ¿cuál ha sido la mayor justificación a esta crisis, la construcción? Y ¿qué es la construcción? Una cadena de montaje, donde tenemos los elementos que fabricamos y  los técnicos que son capaces de hacer el trabajo de ensamblaje., ¿qué nos ha fallado? La falta de consumidores, pues salgamos a buscar el consumidor si ya somos ciudadanos del mundo (que es el futuro). Elevemos anclas y a sumarse a la evolución social, soltar amarras cuesta un poco más pero se puede superar si tenemos fe en nosotros mismos y generamos energía positiva.

Por ejemplo, los meloneros de Villaconejos han emigrado a Brasil se han llevado su simiente y conocimientos a Brasil y ahora tienen dos cosechas y podemos disfrutar de sus productos todo el año.

La evolución social nos lleva por obligación a un cambio en nuestra forma de actuar y abandonar el estado cómodo desde el cual hemos realizado nuestro progreso. Parece que ahora el término de países emergentes es nuevo. Nada más lejos de la realidad, el nombre sí pero su significado ha sido desde tiempos inmemoriales, desde que comenzamos a edificar catedrales y palacios, pasando por la revolución industrial, de cada una de las naciones. Pongamos por ejemplo a España y nuestra emigración a Alemania, los alemanes necesitaban mano de obra barata que los españoles, italianos, portugueses y turcos les proporcionábamos, aumentaron su producción a bajo coste y cubrieron la demanda del mercado mientras los propios alemanes se formaban y creaban otra etapa evolutiva fabricando máquinas herramientas y tecnología de alta productividad en todos los sectores, destacando en el sector de las artes gráficas, para hacer honor a Gutemberg. Una vez realizó este equilibrio se desprendieron de toda la mano de obra extranjera y se dedicaron a exportar su tecnología al mundo entero, lo cual les ha hecho ser líderes en el mercado y mantener los salarios correspondiente a esa especialidad tecnológica.

A nosotros los españoles esta situación nos dio el empuje que necesitábamos para emerger, con el dinero que proporcionó a España nuestro trabajo en Alemania, y mucho más importante el conocimiento adquirido en este periodo de tiempo animó a muchos españoles a crear talleres y fábricas de las especialidades que habían practicado en Alemania. No se puede atribuir nuestro crecimiento sólo a estas circunstancias, pero para mí si influyó bastante.

Surgió nuestra evolución industrial, con sueldos  bajos y donde nuestra producción de bienes se podía vender en nuestro mercado y además exportar a otros países incluso a Alemania, Países Árabes, Francia y EEUU… Nuestros productos se reconocían en el mercado por el referente de calidad y precio.

Pero de la tecnología de las máquinas salvo raras excepciones dependíamos de Alemania o EE.UU., que cada vez sacaban más máquinas al mercado con mejor tecnología y más productivas. Todos los fabricantes españoles esperábamos con ansiedad las ferias en Alemania de todos los sectores para comprar las novedades que en ella se exponían.

Nos encontrábamos, los españoles, en nuestro esplendor emergente o de crecimiento del bienestar. La comunidad europea nos asistió enviándonos cantidades inmensas de dinero para que lo invirtiéramos en formación y desarrollo. Sí, pero ¿qué ocurrió? La “estrategia” de nuestros dirigentes y  representantes sociales fue equivocada, al realizar un muy mal uso de estos recursos pues pensaban que la situación se mantendría estable durante muchos años y no tendríamos que esforzarnos en estar preparados para las exigencias que nos demandaría nuestra evolución social.

A pesar de las advertencias continuas de Europa acerca de que los fondos que recibíamos eran coyunturales y por tanto íbamos a dejar de recibirlos (pues teóricamente para lo que debían de estar destinados se habían conseguido los objetivos marcados) nosotros seguimos dándoles un uso inadecuado sin premiar los esfuerzos ni fomentar la investigación para posicionarnos en el mercado, ni generar riqueza como Alemania. Cuando dejaron de llegar dichos fondos, no hemos estado preparados para superarla. Durante todo el tiempo que nos han estado enviando fondos tendríamos que haber investigado y haberlos destinados a la creación de nuevas tecnologías aplicables a la productividad y eso no lo hemos hecho bien en el 80% de los sectores, excepto la locomoción sobre rail y la aérea, así como todas las Infraestructuras que dependen de su implantación, como túneles, carreteras, etc.

En la actualidad, producimos para nuestra propia demanda, nuestras exportaciones inician una decadencia, nuestros productos se van encareciendo en los mercados y entramos en competencia con otros países por tener nosotros una baja productividad y poco valor añadido.

¿Y a nivel de dirigentes económicos?  Durante años tenemos la presencia en la industria de los nuevos dirigentes salidos de las escuelas de negocio, con formación vertical e individualista, con una visión encauzada sólo y exclusivamente a los beneficios. Se  les apoda YUPIEE (“young urban profesional”, “joven profesional urbano”). Están entrenados para el éxito, no para el esfuerzo cortoplacistas.

Desplegaron todo su conocimiento a unas empresas españolas, que en su mayoría estaban en un periodo de transición generacional, basadas en su formación y desestimaron los conocimientos de las personas con la experiencia de años de trabajo.

No conformes con imponer sus criterios personales en el mundo de la empresa rompieron con el equilibrio de los sueldos entre empleados y  mandos en muchos casos multiplicaron por diez sus sueldos con respecto a anteriores dirigentes. Después para no quedarse como una isla, modificaron por escalafón de arriba abajo el sueldo de todos los directores de área, como en muchos casos ocurría lo mismo, que los mandos intermedios se jubilaban o estaban cerca de la jubilación, trajeron a las empresas ingenieros y técnicos con mucha formación y poca experiencia y en vez de compartir los dos dones necesarios, su “ego” les hizo desprenderse de la experiencia, quedando sólo la formación. Como la cadena de mando hacia abajo se dio cuenta de los pocos conocimientos de los líderes, en vez de apoyarles les chantajearon con subidas de sueldos que a ellos no les costaba aceptar porque en su escala de valores lo veían normal, ¿Qué ocurrió? Que el equilibrio de mano de obra directa con la mano de obra indirecta se desestabilizó, los costes generales se disparaban, y las empresas quisieron subir los costes de su producto en el mercado pero no pudieron porque la competencia estaba ojo avizor y el mercado marcaba su precio. Las empresas entraron en bancarrota y se fueron destruyendo puestos de trabajo y cerrando empresas, ese no fue el peor de los males porque sólo afectaba al pilar de la economía, lo peor fueron los despidos con indemnizaciones millonarias debido a los años que tenían acumulados los trabajadores en la empresa.

Cambió radicalmente nuestra forma de pensar de los periodos anteriores. Todos en nuestra época (hasta principios de los 90) pensábamos que trabajar era un deber social y un crecimiento personal, además la sociedad veía con muy malos ojos a las personas que no tenían trabajo o no querían trabajar. A partir de estos momentos, las prejubilaciones fueron aceptadas por los trabajadores y poco a poco se fueron justificando y consolidando en la sociedad con mensajes, como los de la banca “nosotros os garantizamos vuestro sueldo hasta la jubilación, como si estuvieras trabajando”. También el gobierno a través de los fondos sociales admitió despidos y jubilaciones anticipadas, todos estos millones de euros se desparramaron y en algunos casos se invirtieron en productos del mercado y, en otros casos, en operaciones especulativas piramidales como las del Forum Filatélico o simplemente se guardaron  en casas o en bancos. Esta cantidad de dinero no ha dado fruto ni rentabilidad a nuestra sociedad, que a la postre hemos sido y seguimos siendo nosotros, la sociedad era quien ha pagado y tiene que pagar estas deudas contraídas. Pongamos como ejemplo la banca, si tiene que pagar el sueldo de prejubilación a 10.000 personas durante 10 años, lo tendrá incluido en los gastos generales, por lo que si nosotros pedimos un crédito nos aplican esos gastos generales ¿Quién lo paga?

Del daño económico nos podrá costar salir más o menos tiempo. Del daño que nos va a costar mas tiempo salir es el influido en los pensamientos que han cambiado toda nuestra forma de actuar con arreglo a la sociedad con expresiones como esta “como a mi me pertenece el paro lo voy a consumir y luego ya veremos” yo no puedo ir a trabajar a su empresa porque gano 1000 euros y en el paro 800 euros, por 200 euros no madrugo durante un tiempo. Yo veo muy enraizado en la sociedad este sentimiento. En definitiva, la ética y la moral, los valores en todos los ámbitos de la sociedad han cambiado

¿Cuánto nos va a costar desprendernos de este daño? Opino que generaciones, tú que lo estás leyendo ¿Qué opinas? Para mi es educacional por lo que su recuperación será lenta y además necesita estar avalada por la tribu (término que utilizó José Antonio Marina en su obra.

¿Qué inventos o tecnología podemos poner en el mercado? Poca cosa, luego entonces hemos pasado de la fase productiva manual a una fase productiva con máquinas. Nos hemos quedado en blanco en el periodo que nos toca servir tecnología a los países que entran en vías de desarrollo: mercados como el de África o Latinoamérica que podrían ser nuestros primeros clientes. ¿Seremos capaces de subirnos al tren de las nuevas tecnologías y desempeñar el papel que nos corresponde en la sociedad, y comenzar a crear puestos de trabajo que fabriquen y creen productos  demandados por la sociedad mundial?

Todo este conglomerarlo de eventos y posturas sociales nos ha llevado a ser poco productivos en la producción mecanizada e inapropiada en la producción manual, porque nuestros sueldos no están en equilibrio con lo que somos capaces de producir y el mercado pagar. Además nos cuesta trabajo reconocerlo, cualquier país que organice la mano de obra barata puede ser competidor nuestro, nos ha tocado China que con su mano de obra 6 veces inferior a la nuestra con una disposición para el trabajo y una dedicación plena en cuerpo y alma nos ha invadido de una forma comercial (No olvidemos que las familias chinas destinan un 30% de los ingresos familiares en la educación de sus hijos y que las madres chinas se las llama “tigres” frente a las occidentales que se las llaman “osas”). Se están haciendo con nuestro mercado poco a poco, además, está investigando y creando la maquinaria necesaria para fabricar sus productos para que cuando sus sueldos comiencen a subir tienen ya preparado el escenario que les puede durar de 8 a 10 años, pero no pensemos que a China le puede durar su hegemonía mucho tiempo. Pese a todo uno de los próximos candidatos será África una vez que sofoque sus revueltas, se reconozcan entre religiones y formas de gobierno democráticas sufrirán su evolución consentida y aceptada. Es el continente emergente. Es una pena que nuestros egos no nos dejen aceptar la historia y sus resultados.

La historia de la evolución humana nos demuestra los avances que hemos realizado, las aportaciones de Frederick Taylor, Henry Fayol, Max Weber, Mary Parker Foller, Adam Smith y Chester Barnerd han sido las personas más influyentes en nuestro estado de bienestar. Muchos otros han colaborado en aspectos más sutiles, pero entre todos nos han dejado un legado histórico que tenemos que aprovechar.

Nuestro problema no sólo es la crisis sino que ha coincidido con un cambio de era que tenemos que liderar los países desarrollados.

Desde mi punto de vista ¿Cómo podemos liderar este cambio? Aceptando la situación que hemos creado, siendo valientes y evitar las justificaciones en las que encurren los medios informativos, incluso nos quieren hacer creer que el mundo esta dirigido por cuatro personas malvadas. El miedo que nos quieren influir forma parta de una estrategia para neutralizar la evolución, porque hay muchas personas en estados cómodos y quieren que su vida comience y acabe aquí, sin preocuparse del mundo. Para ello comenzaría con un párrafo de Miguel de Unamuno:

“Solo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe. Solo la cultura da libertad… No proclaméis la libertad de volar, si no dad alas; no la de pensar, sino dad pensamiento. La libertad que hay que dar al pueblo es la cultura”

Formándonos para el esfuerzo que nos lleva a una evolución constante.

Revisando las relaciones laborales. Como muchos productos y puestos de trabajo se han quedado obsoletos y sus aportaciones han sido sustituidas, también debemos de cambiar las relaciones laborales, si no lo hacemos nosotros se harán solas, por ejemplo los sindicatos y las asociaciones de empresarios se han quedado obsoletos, pero ellos quieren estar ahí cuando la empresa ya esta más evolucionada y está generando cambios sustanciales.

El tejido empresarial necesita que se asuman las responsabilidades de sus relaciones, de esta forma el empresario y el trabajador no necesita intermediarios.

Pongamos ejemplos, las empresas tienen que ahorrar para pagar pagas extraordinarias ¿por qué? Las razones que las pusieron ya no sirven, luego entonces cambiemos y demos ese dinero prometido mensualmente.

Las indemnizaciones por despido, seguro que en el 1% de los casos son justas porque nos hemos encontrado con un oportunista en vez de un empresario, pero para el resto de las empresas que también han quedado obsoletas, es la mayor discriminación hacia los empleados. Un profesional de los despidos, que cada 5 años hace que le despidan de su empleo y su periodo de liquidación es de 45 días/año. Supongamos que ha cambiado de empresa 9 veces con un sueldo de 30.000 euros anuales, es decir, ha recibido 9 indemnizaciones por valor de 120.000 euros. Este profesional tiene sus derechos pero utiliza “su arte”, otro profesional trabaja durante 45 años en la misma empresa y se jubila, le quedan los mismos derechos que al anterior y no ha cobrado 120.000 euros de indemnizaciones, premiamos a los que abusan de las normas. Cuando una norma no puede ser equitativa con todos los miembros de la sociedad hay que cambiarla.

Estos supuestos derechos a indemnizaciones debemos exigirlos en el campo de la formación dentro de la empresa, y protegeríamos la empresa que es la razón de ser del empresario, el empleado y la sociedad, y todos las disfrutaríamos ¿Necesitamos mediadores para esto?

Por otro lado las empresas deben de ser abiertas, transparentes, informar a todas las personas que colaboran con su funcionamiento, cambiar los consejos administrativos por los consejos participativos de todas las personas y empresas que forman la empresa, me explico: clientes, proveedores, agentes libres, distribuidores, empleados, bancos, responsables de la administración y accionistas que están cerca de la empresa. Una vez al año utilizan una jornada para explicar cuentas y proyectos e ilusionar a todos los que forman la empresa con los mismos.

Los empleados responsables de sí mismos, abiertos a la formación, al compartir, informar, a trabajar en equipo, a participar con sus pensamientos e ideas, ser sus propios líderes. Hoy los medios nos proporcionan otras formas de trabajo dejando obsoletas  el 80% de las formas utilizadas hasta ahora. Si aplicamos la responsabilidad individual al colectivo y al absentismo los controles y las pérdidas de jornada de trabajo así como la baja productividad desaparecerían de nuestra sociedad ¿Cuántos puestos de trabajo pueden desempeñar sus labores sin estar en la empresa?  Si aplicamos la responsabilidad más de un 50%, pero para esto tenemos que formarnos todos. Hoy es una realidad que hemos de poner en valor.

Los líderes de las empresas no tienen que dirigir tienen que transmitir bien el proyecto y después han de ser facilitadores, hacer el seguimiento y dar y recibir información engrasando las relaciones con optimismo, se tienen que cargar de energía haciendo deporte, meditación, todo aquello que le proporcione estabilidad emocional para no transmitir medos o dudas. Si creamos energía positiva toda la energía positiva que nos rodea se suma a la nuestra.

Podemos elegir entre dos tipos de personas, podemos ser de las que se apuntan sólo los fracasos “ya lo decía yo”, o la que ven en los fracasos el camino del éxito.

Son muchos los pilares en los cuales estamos apoyados que caen diariamente. Me llamó la atención Mario Alonso Puig en su conferencia de Mentes brillantes cuando afirmó científicamente que el cerebro se regenera y que nuestra inteligencia, al contrario de lo que creíamos hasta ahora “que teníamos lo que teníamos” la podemos entrenar y ampliar continuamente si la tenemos activa, y Gardner manifestó que los humanos representaban inteligencias múltiples: “Distinguimos siete formas o inteligencias distintas”

Yo he pensado siempre que todos los seres humanos somos validos para alguna misión y que todos podemos enriquecer cualquier idea. Cuando escuché estas palabras se me abrió un mundo fascinante que yo intuía pero era difícil defenderlo socialmente.

Luego para avanzar hay que utilizar todas las inteligencias en los equipos de las empresas, contando con todos y cada uno de los que están implicados, entre todos los papeles destacando el femenino. A la mujer la tenemos que incorporar a la empresa no porque alguien diga que no hay que discriminarla, que parece una obligación, si no porque es necesaria en este cambio de era, necesitamos esta opinión femenina para llegar a conquistar el humanismo en las personas, las mujeres por su condición, nos aporta la sensibilidad necesaria que requiere este proceso evolutivo en la sociedad hacia el ser interior que llena nuestro cuerpo a hombres y mujeres.

Los gobiernos lo mismo que las empresas han de perder el miedo a la comunicación, al conocimiento que puedan adquirir las personas, todo lo contrario, tienen que facilitar la educación , la investigación, tienen que ser transparentes si ellos no lo hacen lo hará la sociedad, tardará más y el camino será más lento y difícil. Pero hoy las nuevas tecnologías   la cantidad de pensadores o escritos que están dejando huella y sobre todo libros con millones de teorías. Individualmente cada uno puede forjar su propia maestría en el campo que elija.

Si no hay soldados no hay generales, si no hay personas no hay políticos, como me refería antes, la tecnología nos está uniendo a las personas, y en el futuro no habrá lideres individualista que alcen con la victoria, la victoria y el poder se la daremos nosotros desde las redes.

Las inversiones en armamento o en proyectos que nos haga sufrir a los humanos no tendrán cabida cuando les preguntemos a los bancos donde invierten nuestros dineros y tengan la obligación de decírnoslo

Hay muchas personas que están investigando y entregando su vida a la investigación para que el futuro se proyecte a muy largo plazo, un ejemplo es el programa ITER (investigación sobre la fusión), tenemos que dar las gracias a estas personas y a todas aquellas que al margen de la negatividad están abriendo un futuro esperanzador y en contra de todas las teorías catastrofistas.

Nosotros somos la esencia de la energía en el mundo, no desaprovechemos la ocasión de ser buenos conductores.

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